Recomiendo la lectura de un artículo publicado en Life Site News, que suscribe William Kilpatrick. La traducción del artículo original en inglés al castellano se pude leer en Infocatólica

El artículo, en resumen, defiende que, desde una perspectiva humana, las probabilidades de supervivencia del cristianismo no parecen buenas. La religión diluida de la fraternidad humana que algunos católicos pretenden instaurar no será rival ni para el laicismo militante ni para el islam militante. Y ciertamente no será rival para un asalto simultáneo de ambas fuerzas.

Nuestros caminos de pecado tenemos que dejarlos, Cristo nos propone el camino de hacernos pescadores de hombres y San Pablo nos habla del momento apremiante en que estamos. ¿Quizá un momento pre parusiaco?

En política, izquierda y derecha son términos que se remontan a varios siglos atrás, y al parecer obeciendo originariamente a la distinta ubicación espacial que en el Parlamento de Francia guardaban los partidos políticos. Me imagino que entonces los partidos más revolucionarios se encontraban a la izquierda y los partidos más partidarios del Ancien régime se encontraban a la derecha, configurando así la dicotomía entre partidos revolucionarios y conservadores.

El refranero español tiene algunas sentencias muy certeras. Por ejemplo, esa que reza “dime con quién andas y te diré quién eres".

Ahora bien, ese refrán puede parecer opuesto a una gran verdad. A saber, que un cristiano no debe estar cerrado a andar con todo tipo de personas. No en vano, a nuestro Señor le acusaban de ir con prostitutas, publicanos, con el lumpen de Israel. La razón de su proceder era clara: “No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores a que se conviertan” (Luc 5,32)

Un entorno favorecedor de la vida siempre ha sido una exigencia moral para la Iglesia

Leo en las noticias que nuestro papa ha manifestado que quiere introducir el «pecado ecológico» en el Catecismo y ha empleado el neologismo "ecocidio " definiéndolo como el pecado “contra el hogar común”, diciendo que dicho pecado comprendería acciones tales como «la contaminación masiva del aire, de la recursos de tierra y agua, destrucción a gran escala de la flora y la fauna, y cualquier acción capaz de producir un desastre ecológico o destruir un ecosistema». En opinión del papa nos enfrentamos en el caso de este pecado con actuaciones que suponen «crímenes contra la paz».

Nosotros, los abajo firmantes, clero y estudiosos laicos católicos, protestamos y condenamos los actos sacrílegos y supersticiosos cometidos por el papa Francisco, sucesor de Pedro, en relación con el reciente Sínodo de la Amazonia que ha tenido lugar en Roma.